La vida aveces es mas cruel de lo que uno imagina... quien diría que todo terminaría así, este tipo de final no es lo que desearía en verdad... aunque tampoco me desagrada.
La vida en la villa era aburrida y cotidiana, pero el día que ella llego todo cambio, ese día fue el día mas brillante para mi y también el mas sombrío. De camino a casa pase por la vieja posada de el señor Farrer, una posada a la cual nadie acudía y se creía que asustaban, era polvorienta y las bigas crujían con cada soplo del viento, pero a Jack y ami nos encantaba reunirnos ahí y contar historias de terror o asustar a las niñas que pasaban por ahí, ese día era tormentoso y a final no pudo llegar mi pesado amigo, pero yo quede atrapado ahí sin escape, un ruido me sorprendió y me hizo girar de un solo tumbo, camine por el largo pasillo hasta llegar a la cocina y me tope con una silueta, la cual al moverse me asusto y me hizo soltar un grito, lo calle con mis manos al ver que la silueta saltaba y caía al suelo asustada -pero que... ¿quien... eres?- al acercarme vi unos ojos rojos y una tes pálida -perdona, no quería asustarte- pero ella solo me miraba con miedo y se alejaba poco a poco, por el impulso al ver que iba a correr le tome de la mano y un escalofrió recorrió mi brazo al notar el frió de su muñeca --ha, perdón! - la solté de un tiro y ella solo inclino la cabeza y desapareció en la llovizna de esa noche...
